LA PLAGA DE TOPILLOS EN CASTILLA Y LEÓN SIGUE AVANZANDO Y PODRIA SER LA CAUSA DE 13 CASOS DE TULAREMIA

 
Benidorm, a 27 de julio de 2019
 
En 2007, los campos de Castilla y León, se vieron seriamente perjudicados por el topillo campesino, un pequeño roedor, estimando un número de 750 millones de ejemplares, ocupando una extensión de 2 millones de hectáreas.
 
Ahora, en 2019, los agricultores de Castilla y León piden a la Fiscalía que actúe contra la Junta de Castilla y León por un delito contra la salud pública debido asu "inacción" ante la plaga de topillos.
 
Los agricultores creen que la superpoblación de estos animales podría ser la causa de las incidencias de tularemia en humanos con trece casos  en la región.
 
La tularemia, catalogada como enfermedad de declaración obligatoria, tiene dos características que la hacen original, ya que es «endémica» de Castilla y León y es «cíclica». 
 
Surgió de manera abrupta en 1997 (513 casos), se repitió en 2007 (507), se dejó ver en 2014 (112) y vuele a reaparecer en el verano de 2019. 
 
Se ha observado que los brotes de tularemia en la Comunidad siempre ha coincidido con la plaga de topillos. 
 
Cuando la persona ha sido infectada tocando cadáveres de los animales, los síntomas de la tularemia son úlceras en el sitio donde la bacteria ha penetrado la piel (usualmente en la mano) e inflamación de los ganglios linfáticos. 
 
Si la bacteria ha sido inhalada, se desarrolla una enfermedad parecida a la neumonía y se ingieren la bacteria causa dolores de garganta, dolor abdominal, vómito y diarrea.
 
Los responsables de la Unión de Campesinos en Castilla y León (UCCL) han considerado "insuficientes" las medidas de la Junta para controlar la plaga de topillos y ha reclamado la puesta en marcha de nuevas medidas como la quema de rastrojos, cunetas y arroyos y la utilización de rodenticidas.
 
Ante esta situación, UCCL ha solicitado la puesta en marcha inmediata de un plan de actuación que incluya medidas eficaces que permita controlar el avance del topillo y del conejo.
 
El Ministerio de Fomento se encargará de eliminar posibles reservorios de topillos en cunetas de carreteras nacionales y autovías, igual que hará ADIF en terrenos ferroviarios.
 
Además, la Confederación Hidrográfica del Duero se hará cargo de los animales que puedan estar muertos en cauces o canales de su dominio, para reducir el riesgo de propagación de enfermedades.
 
Fuente:https://www.agrodigital.com/2019/07/23/349133/