A MAYOR TEMPERATURA, SE REDUCE LA PERSISTENCIA DEL SARS-COV-2 EN LAS SUPERFICIES

 
 
19 de octubre de 2020
 
La velocidad a la que COVID-19 se ha extendido por todo el mundo ha sido alarmante. 
 
Aunque todavía no se comprende plenamente el papel de la transmisión por superficies, se necesitan datos precisos sobre la estabilidad ambiental del SARS-CoV-2 para determinar los riesgos de transmisión desde superficies contaminadas.
 
Para ello, investigadores de la Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO), Australian Centre for Disease Preparedness de Australia han llevado a cabo una nueva investigación.
 
Los investigadores midieron las tasas de supervivencia del SARS-CoV-2 infeccioso en varios tipos de superficies comunes. 
 
Todos los experimentos se llevaron a cabo en la oscuridad, para negar cualquier efecto de la luz UV. 
 
Las superficies inoculadas se incubaron a 20 °C, 30 °C y 40 °C y se tomaron muestras en varios puntos y momentos.
 
Se determinaron las tasas de supervivencia del SARS-CoV-2 a diferentes temperaturas y su vida media. 
 
Se obtuvo vidas medias de entre 1,7 y 2,7 días a 20 °C, reduciéndose a unas pocas horas cuando la temperatura se elevó a 40 °C. 
 
Con cargas virales equivalentes en a los títulos más altos excretados por los pacientes infecciosos, se aisló el virus viable durante un máximo de 28 días a 20 °C en superficies comunes no porosas como vidrio, acero inoxidable o billetes de papel.
 
Por el contrario, aumentando la temperatura mientras se mantiene la humedad se reduce drásticamente la capacidad de supervivencia del virus a tan sólo 24 h a 40 °C. 
 
Estos datos deberían tenerse en cuenta en las estrategias destinadas a mitigar el riesgo de transmisión de fómites durante la actual respuesta a la pandemia.
 
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