UNA ZONA DE JUEGOS CON AGUA CONTAMINADA PROVOCÓ UN BROTE DE GASTROENTERITIS A 71 NIÑOS

 
 
Benidorm, a 30 de septiembre de 2019
 
La contaminación del agua de origen fecal obligó al Ayuntamiento de Barcelona a cerrar un parque solo 20 días después de su apertura en el distrito de Sant Andreu.
 
Se trataba de una gran zona de juegos de agua, con 234 surtidores alineados en 13 canales, destinada a refrescar las vacaciones de los más pequeños. 
 
Una investigación de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) revela ahora los datos del brote entre el 10 y el 30 de agosto de 2018, que afectó a 71 personas,
 
El 97% de los enfermos sufrió diarrea, el 72% dolor abdominal, el 30% vómitos y el 20% fiebre. 
 
Las investigaciones mostraron deficiencias en las instalaciones y se detectó en el agua una bacteria(Clostridium perfringens) y un parásito (Cryptosporidium spp).
 
Tenía sistema de filtración, dosificación de cloro y control de PH, tal y como deben tener las piscinas públicas, aunque es evidente por el brote que era insuficiente. 
 
El Ayuntamiento recuerda que “no existe una normativa específica para este tipo de instalaciones”, algo que la Agencia de Salud Pública de Barcelona considera necesario desarrollar “para evitar nuevos brotes”.
 
Es llamativo que los dos patógenos causen un brote juntos pues suelen hacerlo por separado, pero la coincidencia es poco común.
 
Una persona infectada por Cryptosporidium spp puede liberar una gran cantidad de parásitos y, junto a su notable resistencia al cloro, hace que tenga un potencial elevado para contaminar el agua.
 
Según la ASPB, en el 36% de los pacientes cuyas heces fueron analizadas fueron detectados ambos patógenos, en el 32% únicamente Cryptosporidium spp y en el 8% solo Clostridium perfringens. El 24% dieron negativo, lo que indicaría que el organismo ya ha eliminado el agente infeccioso.
 
Fuente: http://www.gacetasanitaria.org/es-pdf-X0213911119000670