EL ANÁLISIS DE ANTÍGENO DE ORINA PODRÍA NO DETECTAR MUCHOS DE LOS ENFERMOS CON LEGIONELLA

30 Octubre, 2026
La enfermedad del legionario es una causa importante de neumonía grave, aunque se desconocen muchos aspectos de su cuadro clínico o modos de diagnóstico.
 
Para obtener mayor claridad científica, la Clínica Mayo en sus centros de Arizona y Rochester (USA) ha realizado un estudio sobre 344 pacientes adultos con neumonía por Legionella confirmada en laboratorio entre enero de 2019 y septiembre de 2025.
 
Los pacientes con tumores malignos y defensas inmunitarias disminuidas comprendieron el 45,1 % de todos los casos confirmados, presentando problemas de tratamiento más difíciles y mayores tasas de mortalidad.
 
La mayoría de los pacientes requirieron ingreso en el hospital (94,2%), con el 36,1% ingresados en la unidad de cuidados intensivos y el 22,7% requirió ventilación mecánica. 
 
Aproximadamente 1 de cada 10 pacientes (9,9%) murió en el hospital. La tasa de mortalidad alcanzó el 11,9 % a los 30 días y el 16,6 % a los 90 días respectivamente. 

Posible infra diagnóstico con el antígeno urinario frente Legionella.
 
El diagnostico de enfermedad del legionario se confirma mediante una de estas cuatro técnicas de laboratorio:
 
1.        Aislamiento por cultivo de cualquier especie o serogrupo (SG) de Legionella a partir de secreciones respiratorias.
2.        Detección de antígeno frente L. pneumophila sg. 1 en orina.
3.        Detección mediante PCR de ácido nucleico de Legionella spp en secreciones respiratorias de la vía respiratoria baja, tejido pulmonar u otras muestras normalmente estériles.
4.        Seroconversión (aumento del título de anticuerpos en cuatro veces o más) con un segundo título mínimo de 128 frente a L. pneumophila SG1 por inmunofluorescencia indirecta, en sueros tomados en la fase aguda y convaleciente de la enfermedad.
 
Sin embargo, el método de diagnóstico estándar es la detección de antígeno urinario de Legionella, que se realiza en el 90 % de los casos. No obstante, este método puede plantear un riesgo de infradiagnóstico en las áreas de oncología con los pacientes a los que se sospecha que padezcan la enfermedad del legionario. 
 
En este estudio de la Clínica Mayo, con la PCR se obtuvo el diagnóstico positivo en el 96 % de los casos de enfermedad del legionario. En cambio, el antígeno urinario detectó solo el 25,6 % de los casos confirmados por reacción en cadena de la polimerasa o cultivo. 
 
Debido a que este antígeno solo detecta al serogrupo 1 de Legionella pneumophila, no se puede detectar las cepas diferentes al serogrupo 1 y otras especies como Legionella micdadei o Legionella bozemanae que suelen infectar a los enfermos inmunodeprimidos. Por tanto, un resultado negativo del antígeno LG Sg.1 de orina no descarta por completo una infección por otros serogrupos u otras especies de Legionella.
 
Actualmente, se están desarrollando un número limitado de ensayos comerciales para detectar otros serogrupos que no sean el serogrupo 1 de L. pneumophila u otras especies de Legionella, como L. longbeachae; sin embargo, todavía se están sometiendo a evaluaciones independientes.
 
El antígeno de orina aparece entre 1-3 días a partir del comienzo de los síntomas, y se mantiene durante aproximadamente 2 meses, incluso hasta un año en el 10% de los casos. La excreción del antígeno en orina puede variar dependiendo del paciente y de la gravedad del proceso. Según algunos autores, el tratamiento antibiótico afecta poco para la detección del antígeno. La sensibilidad oscila entre el 70% -90% y la especificidad es mayor del 95% según diversos autores.
 
Los resultados falsos negativos pueden retrasar el tratamiento adecuado y afectar los resultados del paciente, mientras que los resultados falsos positivos pueden conducir a una clasificación incorrecta del caso y comprometer la vigilancia epidemiológica. 

Cultivo y PCR.
 
Una limitación conocida del cultivo de Legionella es que a menudo se realizan después de que los pacientes hayan comenzado con antibióticos, que pueden interferir con el aislamiento del organismo. Además, la Legionella tarda de tres a cinco días en formar colonias visibles, lo que puede no ser adecuado cuando se trata de una enfermedad potencialmente mortal.
 
Actualmente, el cultivo de Legionella solo se obtiene en un 10 % de los casos y cada vez toma más predominio la prueba de PCR.  
 
La PCR respiratoria ofrece la mayor sensibilidad y especificidad combinadas del 95 % al 99 % y >99 %, respectivamente. Las muestras se toman de esputo, líquido BAL, tejido pulmonar, lavados bronquiales y líquido pleural. En general, la PCR respiratoria demuestra ser una herramienta exitosa en la detección de Legionella, ya que es capaz de detectar todas las especies.
 
Por lo tanto, en pacientes de cáncer y otras enfermedades inmunodepresoras con neumonía, además del antígeno urinario, se debería realizar un análisis de PCR y cultivo de muestras respiratorias para un mejor diagnóstico de legionelosis y además poder aislar el tipo de bacteria causante de la enfermedad, si la sospecha clínica sigue siendo alta a pesar del antígeno urinario inicialmente negativo.