EL CALOR, LA HUMEDAD Y LAS LLUVIAS SE ASOCIAN CON MÁS CASOS ESPORÁDICOS DE LEGIONELOSIS

29 Septiembre, 2026
La incidencia de la legionelosis ha aumentado en España en los últimos años, si bien parece que se está moderando. En 2025, ha alcanzado una tasa de notificación de 4,54 por 100.000 habitantes, un punto por encima a la tasa declarada en la Union Europea de 3,54. En 2024, la tasa en España fue de 4,44 por 100.000.
 
No se conocen con certeza las causas de esta tendencia creciente, aunque cada vez más se piensa que los factores ambientales y climáticos podrían estar involucrados. El cambio climático prolonga el tiempo en el que las condiciones climáticas son favorables para el crecimiento de la Legionella en el agua, con períodos cada vez más largos con altas temperaturas y lluvias más intensas y el número y la intensidad de las olas de calor en España han aumentado, con récords de temperatura sin precedentes en al menos el último milenio.
 
Son varios los estudios que han demostrado la influencia de estas condiciones climáticas sobre la aparición de enfermedad del legionario. No obstante, en España no se había estudiado esta influencia climática sobre el número de casos esporádicos de enfermedad del legionario.

 
Ahora, se ha publicado un estudio multicéntrico a partir de los datos de la Red Nacional de Vigilancia dependiente del Instituto de Salud Carlos III para caracterizar mejor la relación entre las condiciones meteorológicas y la incidencia de enfermedad del legionario esporádica en España. Se han estudiado todos los casos confirmados de enfermedad del legionario notificados a RENAVE entre 2011 y 2023 excluyendo los de la fiebre de Pontiac, relacionados con viajes, adquiridos en el hospital o asociados a brotes.
 
Desde el 1 de enero de 2011 hasta el 31 de diciembre de 2023, se notificaron en España un total de 18.564 casos confirmados de legionelosis (LD y fiebre de Pontiac), de los cuales 13.037 (70,2%) cumplían con los criterios de inclusión para este estudio.
 
Los datos meteorológicos sobre la temperatura media diaria, la precipitación acumulada, la humedad relativa media y la velocidad máxima del viento de las estaciones de la Agencia Meteorológica Estatal Española (AEMET) se agregaron por áreas de alerta meteorológica.
 
En cuanto a la distribución geográfica por área de alerta meteorológica, las zonas con las tasas de incidencia más altas estaban en la parte noreste de la Península Ibérica y en las Islas Baleares, con algunas zonas alcanzando tasas por encima de 6 casos por cada 100.000 habitantes. Se sigue un patrón estacional, y la mayoría de los casos ocurren durante los meses más cálidos.
 
Como conclusión los autores establecen que a medida que aumentan la temperatura media, la precipitación acumulada y la humedad relativa media, se observa una mayor incidencia de enfermedad del legionario esporádica en los siguientes 2-14 días. En cambio, este patrón no se aplica al viento, para el que se observa una asociación inversa.

Estos resultados están acordes con el estudio a nivel nacional realizado en Suiza por Fischer et al., 2023, que analizó todos los casos de legionelosis notificados a través del sistema de vigilancia nacional suizo entre 2017 y 2021. Ese estudio también encontró una asociación entre estos factores meteorológicos (temperatura, precipitación y humedad), así como la presión de vapor, y una mayor incidencia de casos autóctonos de legionelosis en los días siguientes. 
 
Del mismo modo, un gran estudio a nivel nacional en los Estados Unidos en 2024 también confirma pruebas importantes sobre el impacto de los factores climáticos y ambientales en la legionelosis, aunque se centra específicamente en las hospitalizaciones registradas en las bases de datos administrativas, que capturan casos graves, pero no infecciones más leves o no hospitalizadas.
 
La asociación de mayor incidencia de legionelosis tras la temperatura extrema, la precipitación y la humedad sugieren que los fenómenos meteorológicos pueden crear condiciones ambientales favorables para la proliferación, aerosolización o transmisión de L. pneumophila.
 
Por ello, sigue la publicación, la incorporación de indicadores meteorológicos en la vigilancia podría mejorar la alerta temprana y apoyar las intervenciones de salud pública en condiciones climáticas cambiantes.

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